por Erly Sanchez Los sin-sentidos de la vida …. El olor del mundo Antes de conocerte, creía conocer el olor de las cosas, del mundo. Estaba, aliviada por el destino hospitalario y gentil de la soltería, ciega al poder de otra persona junto a ti, fusionando eternidades. Y es que sentado a mi lado, mientras arrancas los acordes de una guitarra prestada, entonando mal una canción, el olor tuyo y el del agua, que corre en un murmullo armónico a mi humor y no a la música, las cosas se vuelven de revés. Me parece, perdida como estoy en la sensación de tu cabello -ondas profundas y caobas, de sedosa procedencia y encantador reflexión-, que la vida ha de transcurrir siempre así. Tu y yo, y esos olores. El de tu piel, que es como tú, una colección de irreflexiones metódicas, el reverso del mundo buscando su propia explicación y de paso un poco de cordura. También el olor del pasto, ese en el que luego nos recostamos, y que se pega a ti haciéndote más cítrico, más a tus ...
Comentarios
Publicar un comentario