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Mostrando las entradas etiquetadas como Crónica

A la memoria del muerto y otros llantos.

A la memoria del muerto y otros llantos. En el Metropolitano del Norte ocurre el drama de una mujer que averigua por su muerto. Un hombre que nadie conoce, yace escondido y solo en los rincones del cementerio. Una anciana lava con Fab los osarios del mausoleo familiar mientras, con un nudo en la garganta ve el espacio que le espera justo al lado de su bisabuelo. Un grupo de mariachis con guitarras disonantes, pide monedas y canta a los muertos cuando las lágrimas de decenas de familias, reposan sobre el ataúd, y un reinado de personas persiguen un coche fúnebre hasta la entrada al sepelio… pero esas son solo historias de vivos muertos, diría Piper "Pimienta" Díaz, quien por cierto no posee flores tan hermosas como las caleñas en su osario.  ¡Tome un turno! Ese es el encabezado que atiende en la puerta principal de la recepción. Viejos avisos promocionan los servicios de exhumación y sepelios memorables. Ofertas para difuntos que decoran las parede...

Licencia para crecer sin familia

La situación de los niños y jóvenes que crecen y residen en fundaciones al amparo del Estado . Por Santiago Angarita Yela y Luis Eduardo Valencia, La familia siempre ha sido el pilar de la sociedad, de ella se deriva la formación de toda institución que involucre relaciones. Sin embargo en casos particulares la familia falla, incumple por completo aquel contrato de amor, comprensión y apoyo que se firma en cuanto se decide traer al mundo a un nuevo ser. Niños y jóvenes se ven obligados a vivir situaciones adversas, a matar su inocencia desde edad temprana, para sobrevivir los obstáculos de una vida de individualismo. Lo que muchos desconocen es la respuesta gubernamental hacia estos casos de desapego familiar, porque hay que aclarar que en las siguientes páginas no se hablara de huérfanos. Se hablará de niños y jóvenes lúcidos, que comprendieron que en las condiciones inestables y precarias en las que se desarrollaba su núcleo familiar era imposible aspirar a siq...

No hay colchones en el albergue

Por Santiago Angarita Yela. Un hombre golpeado por las injusticias de una vida libertaria y el abandono del estado, duerme con la boca abierta sentado en el banco de una capilla. No es una capilla cualquiera, esta carece de paredes  e incluso de párroco. Se sabe que es una capilla por el gran crucifijo de madera y la iluminada imagen de la virgen de las lajas, que reposa en una esquina decorada por dos sabanas moradas. Si uno ignora el hecho de que el suelo es de piedra es posible encontrar cierto encanto en aquel humilde paraje. El hombre tiene la cara sucia, los pies descalzos y solo unos cuantos dientes en la boca. Ronda los  sesenta pero parece llevar siglos sobre su espalda. Responde al nombre de  Antonio Manrique y es el más antiguo residente del albergue  sobre la Versalles, un complejo geriátrico donado  por el conglomerado de burgueses P almiranos  conocidos como el   C lub R otario. Aquel lugar de nostalgia y paredes ajadas es  la e...