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Mostrando las entradas etiquetadas como Santiago Angarita

Licencia para crecer sin familia

La situación de los niños y jóvenes que crecen y residen en fundaciones al amparo del Estado . Por Santiago Angarita Yela y Luis Eduardo Valencia, La familia siempre ha sido el pilar de la sociedad, de ella se deriva la formación de toda institución que involucre relaciones. Sin embargo en casos particulares la familia falla, incumple por completo aquel contrato de amor, comprensión y apoyo que se firma en cuanto se decide traer al mundo a un nuevo ser. Niños y jóvenes se ven obligados a vivir situaciones adversas, a matar su inocencia desde edad temprana, para sobrevivir los obstáculos de una vida de individualismo. Lo que muchos desconocen es la respuesta gubernamental hacia estos casos de desapego familiar, porque hay que aclarar que en las siguientes páginas no se hablara de huérfanos. Se hablará de niños y jóvenes lúcidos, que comprendieron que en las condiciones inestables y precarias en las que se desarrollaba su núcleo familiar era imposible aspirar a siq...

La lucha en Buenaventura es legítima y el pueblo esta berraco

                                                                                            foto: Oswaldo Páez/ periódico El País Por Santiago Angarita. En Buenaventura el pueblo está berraco y con justa razón, el gobierno parece ignorar por completo las múltiples afectaciones que han sufrido a lo largo de la historia. El puerto ha sido desde siempre una provincia olvidada por el desinteresado gobierno centralista, que ha abandonado las zonas del pacifico a tal nivel que son estas las principales afectadas por el conflicto armado, el narcotráfico y el desempleo. A esto hay que sumarle las condiciones precarias de salud y salubridad, una región con ingresos económicos portuarios aun carece de un acueducto de calidad. El que poseen, no sumi...

El infierno de los gringos

Por stephanía bonilla Para todos es una realidad que mi familia no es de una buena economía, qué no tenemos el mejor carro ni vestimos con las mejores telas, tampoco comemos a la orilla de un río en asientos de cristal y mucho menos botamos plata por la ventana. Mi papá no es médico ni arquitecto, tampoco ingeniero o psicólogo, mi mamá no tiene un doctorado en educación ni tiene un puesto en el Alfonso Bonilla Aragón. Sí, hasta ahora parece el infierno existente más execrable que podría imaginar, pero mirá que no, aunque no lo crea, la mayoría de la gente de mi ciudad vive en la misma situación, no aguantamos hambre ni nos arrastramos por las calles pidiendo limosna. En nuestras calles se escucha las letras de la salsa que particularmente adorna los oídos de los Caleños, por allá en las canchas panamericanas podés celebrar con un cholado el calor de la Cali bella. Marchas, audiencias, acuerdos y conferencias se viven a diario en esta ciudad, centro turístico ha de ser Jov...

Thoda ga

Por santiago Angarita Yela No puedo morir . L a naturalidad del ciclo vital ha decidido darme la espalda, mi vida se ha tornado  en  una constante  finta a la oscuridad del averno . La  vaga erudición en temas mortuorios, ha mutado en una enciclopedia de maneras para adelantar el desdibuje del golpe de aquella luz al final del túnel . L as primeras veces, tienen prioridad en aquella falsa organización de espacio personal que llamamos momentos .   H ordas de impotencia llenan mi torrente cuando el viv í do recuerdo se transforma en el primer intento de suicidio,   vodka barato y mi madre en un ataúd, todos lloraban excepto yo . C omo voy a llorar si fue su decisión . E l dedo en su boca incitándome al silencio mientras veinte  pastillas de brupopíon rompían su conexión con la realidad . F alleció apacible,  f ría,   inmutable, justo como caminó  en la  vida .   L a noche siguiente trat é  de imitarla ,  pe...

Soy legión

Si tu me mandas águilas negras me las como crudas pues me inunda el hambre, desgarrado por la infamia de un futuro negado a los hijos de la libertad, no vislumbro la trampilla que saque del sótano asfixiante del revuelo mediático, quiero aullar a la cúpula, esperando que se incinere hasta la médula el congreso entero, que sientan sus roedores obesos lo que es pasar necesidad, que se asfixien en su podredumbre, así como obligan al submundo a hacerlo. Tu portas tu cañón infame y velico perro de guardia, Yo porto mis ideas, dos machetes y un movimiento, no me amedrentan tus ladridos de perro viejo, ni tu dinero ilusorio, somos mas, somos mas fuertes, mas sabios y mas jóvenes, a ti te quedan recuerdos monárquicos de guerras injustas, a mi me mueve el grito de los andes en la garganta de un cóndor. Soy la blasfemia en tu discurso apático, soy el jaguar indómito y ancestral, le devolveré a la tierra lo que le has quitado, equilibrare la bala...

Solo resucitaran los vivos

Truenan regimientos crepusculares en busca de mi cordura, corren empuñando sus inocuas porquerías, amenazantes y nefastos, no conocen ellos de los artes puros ,ni  la estética funesta de nacer pobre, la belleza poética de dos pares de medias y unos calzones rotos, tal vez por eso truenan en busca de mi silencio, tal vez se pudren en temores ante mi levantamiento como destructor de lo establecido. Y es que soy uno y soy todos, y es que soy todos y soy nadie, no logran borrarnos porque no logran vernos, no logramos desterrarlos y degollarlos, porque aun sentimos temor, rechazos purulentos proferidos por nuestra propia sangre, obstáculos en la lucha artística por acabar con la miseria intelectual, la pasividad colectiva, las mentiras mediáticas. Sé que me temes insulso animal feudal, sé que lloras de noche por no poseer la mitad nuestro entendimiento, la mitad de nuestros imaginarios, tu y tu escasa imaginación burguesa, aguarda en tu guari...