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Mostrando las entradas etiquetadas como Poesía

A la memoria del muerto y otros llantos.

A la memoria del muerto y otros llantos. En el Metropolitano del Norte ocurre el drama de una mujer que averigua por su muerto. Un hombre que nadie conoce, yace escondido y solo en los rincones del cementerio. Una anciana lava con Fab los osarios del mausoleo familiar mientras, con un nudo en la garganta ve el espacio que le espera justo al lado de su bisabuelo. Un grupo de mariachis con guitarras disonantes, pide monedas y canta a los muertos cuando las lágrimas de decenas de familias, reposan sobre el ataúd, y un reinado de personas persiguen un coche fúnebre hasta la entrada al sepelio… pero esas son solo historias de vivos muertos, diría Piper "Pimienta" Díaz, quien por cierto no posee flores tan hermosas como las caleñas en su osario.  ¡Tome un turno! Ese es el encabezado que atiende en la puerta principal de la recepción. Viejos avisos promocionan los servicios de exhumación y sepelios memorables. Ofertas para difuntos que decoran las parede...

Instrucciones para asesinar al tiempo

Instrucciones para asesinar al tiempo Para cuando leas esto ya debes estar muerto…. Futuro asesino. Teniendo en cuenta que usted se considera un ser con supremacía y clarividencia ante los vigores de la vida, quiero dedicarle el tiempo que usted matará en instantes, para enseñarle lo que la vida me quitó... Empecemos por su seguridad. Esconda debajo de su almohada el arma más potente que cargue consigo, el arma que usted considere arrasadora. Téngala ahí y asegure su habitación cada vez que se acueste o haga uso de ella. (Para que el tiempo no entre y si entra que no salga). En el baño, adhiera un poco de Tiocetona y cierre la puerta, de esta manera logrará hacerle perder el conocimiento al tiempo y minutos más tarde con seguridad lo vera agonizar. Ponga una bomba en su mochila favorita y asegúrese de que la cerró bien. -El tiempo también esculca mi querido asesino.  Le dará en la cara para cuando este se inmiscuya en sus cosas. Para usted mi querido asesino que bus...

El pisotón de mi patria doliente

Me gritan los opulentos en discursos falaces que baje la voz, me obligan a observar con crueldad masónica la barbarie premeditada , la fosa común en la que yacen las esperanzas rotas de los jornaleros aguerridos , y es que no es ninguna ambrosía el pan duro que han de roer mañana , las camas de tabla irrumpiendo con sevicia en las espinas dobladas por manos delicadas. Me gritan los opulentos en discursos temerosos que baje la voz, que no rebele a los oprimidos la verdad oculta sobre la manipulación de lo etéreo y lo veraz, el robo a banco armado a las reservas humildes que con quimeras mestizas ocultan bajo el diván, que no enseñe a los desvalidos como empuñar una pala para cercenar las cabezas  los cerdos, cerdos humanos sin humanidad simbólica pero con ansias de poder y traición. Me gritan en discursos violentos que no escriba ni lea , que me abstraiga de mis imaginarios inmediatos que no sueñe con salud , que me conforme con no morir por qu...

Incinerando las ganas de metáfora.

    Mi rostro rubicundo ha perdido todo tono,  Ya no logra proyectar aquella que nace en la víspera del contonear de tus formas,  del eterno brillar de tu alma de niña, fundida con maestría en aquel cuerpo de mujer. Mis ojos han adquirido pesares, atisbos de amarillo, de decadencia, de soledad. Y es que el tiempo no es más que el cosquilleo intempestivo en mi garganta,  cuando no pronuncia tu nombre, entre sudor y falta de aire, entre meriendas interrumpidas y ventanas empañadas. Desde que te me vienes muriendo mi ser es una amalgama  de mendigo y gato,  rebuscando en alcantarillas secas aquel beso extraviado,  aquella cama rota, aquella caricia afanada por miedo a ser expuestos ,  a la radioactiva alienación de los amantes de alquiler. Me veras despertar en cánticos y monólogos dantescos, soliloquios de sueños interrumpidos, en fluidos de media noche, sobre tu ombligo.  Solo para v...

Voyerismo.

No soporto más el voyerismo del sol tras la montaña. Tu ventana se fragmenta en la sístole de mis ansias de carne, Mientras tú tan sórdida bailas la danza del reóforo astro, Te disipas en susurros que emulan al llanto, Mientras yo con desesperación me hundo en tus pechos sacros. De tinieblas se vestirá el martes en que tus ojos no esquiven la razón, De tinieblas se vestirá la noche en la que el soliloquio de tus celos de joven No empañen las caricias tranquilas entre fluidos y olores. Y es que como no extrañar tu frágil tacto, Aquella piel de seda reforzada mediante maleficios bohemios, Mediante vino, Borges y gatos. Ayer recordé sentado en una nube a que sabía tu pelo cuando te leía poesía, Como verso a verso tus folículos erosionaban en promesas eróticas, Como rimbombante mi tacto surcaba las bifurcaciones magras de tu cuello frágil Y sigo sin soportar el voyerismo del sol tras la montaña. Tal vez no lo soporte porque cuando decidí no ser de nadie anido mi libertinaje, Cuand...

Seguro no estaré.

Por Juan Manuel Pavía. "Espera... aún no voy  a abrir la puerta". Le anuncié a Conciencia en el instante en que se disponía a golpearla. Ella se sabe anunciar a su manera. Yo prefiero que renuncie a su misión. Ya vendrá  luego a condenarme con alguna verdad miserable extraída del virus de la cordura. Espero atisbar el modo lugar hora en que encuentre la llave dentro de la cerradura o una hendidura  por donde colarse  que le permitan cruzar el umbral  iluminar el aposento y añorar mi ausencia.

Lunes salado.

La musa dolosa llora abrazada en el sereno, llora una traición entrelazada, hostigada por el alumbrar de expectativas y los deseos ocultos en las tardes de viernes han desbordado océanos sobre el diván, gotas de rompimiento tardío del lejano estío  bajo el locuaz invierno. Hiel con miel, la musa llora a gritos mientras el poeta grita al llanto,cuantas veces dijiste  te amo, y cuantas veces lo creí, susurrame tres veces, pero no me beses ninguna. Labios ajados,  labios traidores,el desencanto del otoño no roerá la edificación de nuestras pretensiones veinteañeras. La musa sonríe junto al balcón, ha visto el rostro del poeta la musa  en las nubes, sentido su tacto en el tiempo, es lo más lejos que llegara, de probar la sangre agridulce del compromiso eterno. El poeta sonríe a los recuerdos de su mundo , sumergido en nostalgia, ebrio en onomatopeyas de orgasmos lejanos , cansado de caer siempre en el juego de la credulidad. Agradecido de ser poeta, ha...

La danza de la paz

por : luis valencia. Te paseas de aquí pa' allá como trompo con corazón. interminable es tu ausencia mientras las manos cicatrizadas de la tierra te añoran. Paz campesina, paz bailarina, paz infiel. Delicada dama de blanco, estropeada por el sistema capital. Te han vuelto una ilusión, te han materializado. El valor de hacerte conocer y espantar lo que hoy en día se ha vuelto cultura. Una danza acelerada que hiere y viste de rubíes la tierra blanda. Pobre paz, cenicienta con tacón de hierro oxidado y vestido arañado. Pobre paz sometida a bailar con la sonrisa del gobierno, la sonrisa de la oscuridad.  Pobre paz asfixiada por la atmósfera que exponen muchos analfabetas  Paz para la paz un ritmo democrático con derecho a danzar por el mundo como el viento mismo fotografía :Santiago Angarita Yela.

Hasta que cese la horrible noche.

Por Santiago Angarita Yela. “Campesino, amigo la ciudad está contigo”, vitoreaban 100 centauros blancos cruzando indómitos la capital del gran valle. Gritos de lucha, lucha pacífica por un futuro próspero, lucha contra un sistema corrupto, contra una sociedad indolente he ignorante, que decidió con engaños postergar el horror de aquellos que viven la miseria de la guerra. “campesino, amigo el pueblo está contigo “cabalgan los centauros hondeando banderas blancas, enfundando antorchas de esperanza, reflejando en su duro andar las miradas de jóvenes comprometidos con las víctimas de la incertidumbre, se retuerce el suelo y el cielo estrellado sonríe a aquellos rostros sudados y cascos maltrechos. Los hilos se tensan y la danza de manipulación nace , son aquellos los menos ilustrados quienes se contonean con mayor maestría ;almas extraviadas adoptando odios ajenos , alimentando egos , enalteciendo ínfulas de superioridad ; con banderas como sables cortan los centauro...